martes, 24 de diciembre de 2013

Algo no calza.

"Nuestra verdad posible tiene que ser invención. Es decir escritura, literatura, pintura, escultura, agricultura, piscicultura, todas las turas del mundo. Los valores, turas, la santidad, una tura, la sociedad, una tura, el amor, pura tura, la belleza, tura de turas" Julio Cortázar.

  Si la realidad es lo que es, entendemos entonces que es una condición de momento más bien contexto que se entiende y aprecia por un vividor de la realidad. El vividor de la realidad asume una verdad de creencia, donde ve para dejar de creer y asumir por cierto. Entonces nuestra realidad,"nuestra verdad posible", es creación; y podemos crear a través de las turas. ¿El arte será una tura? Entonces el arte es creación, invención de la realidad, y de ahí entendemos que la literatura, la pintura, etcétera, son parte de la realidad y no reflejo de ella. Creemos, creamos y vemos realidad; ergo mentes, momentos, lugares, contextos claros y sentimientos. No siempre vemos ("ver" como una referencia a percibir con cualquier sentido). Creemos primero porque lo primero no siempre es ver, sino aceptar por corazonada o por persuasión, luego viene ver, y se deja de creer porque se está convencido. Las turas son en un mundo inmaterial parte del nuestro que a la vez es tajantemente distinto: primero porque no controlamos casi nada el nuestro, pero sí gran parte de las realidades de las turas (todo no, porque nuestra realidad incontrolable genera efectos sobre nosotros que desembocan en las turas. Entendiendo que la realidad gatilla un cambio en la creación, mas no cuál); y segundo porque sin nosotros que somos parte de este mundo que no nos necesita, las turas no existirían. ¿Y si no existimos cómo vemos la realidad? ¿y si no la vemos cómo sabemos que existe?

  ¿Somos necesarios para la existencia o no?

 Somos intrascendentales en la existencia, podemos morir o no, amar o no, ser o no, y al universo lo mismo le da. Podríamos hacer trizas el ecosistema y lo mismo da. Explotar el sol y lo mismo da. Porque la materia es energía densa, y de eso se dan vueltas y vueltas. No somos nada, somos insignificantes, y no queremos morir. La materia adquiere tantas propiedades emergentes que se llega a la consciencia, y ahí todo se jode. No somos nada, pero estamos indiscutiblemente  ligados a ser luchar por ser; ya sea siendo conscientes de que no somos nada y luchando contra ese sentimientos para seguir viviendo, o no percibiendo que no somos nada y aferrándonos a la idea de que somos algo.
El punto es la determinación a creer que somos, y que, por lo tanto, no podemos irnos así como así. Entonces entra en juego la realidad, y ahí entra en juego lo que se dijo antes: "Nuestra realidad posible tiene que ser invención..." El mundo lo inventamos a cada paso, y el mundo nos inventa a nosotros. A simple vista parece obvio que realmente somos instrascendentales, pero si el mundo es realidad, y la realidad es creable, entonces el mundo se crea y modifica constantemente. El tema es si las realidades son únicas; es si éstas se superponen y terminan en repetidas coincidencias, son tangentes en un sólo punto, son coincidentes en todos los puntos, o no se tocan ni para el abrazo de año nuevo. La verdad es que se entiende una sola realidad posible de percibir y modificar. Por eso las turas son parte de la verdad posible, y nunca dos verdades posibles son iguales, porque nunca hay dos interpretaciones perfectamente iguales de dos hechos.

  Dadas dos verdades distintas -más bien n verdades para n espectadores- ante un mismo hecho, la locura pasa a ser una burla. Alguien está loco sólo porque su verdad posible no coincide con la aceptada por el colectivo social, y eso no tiene nada de malo. Más bien, nos da miedo que otro nos plantee una verdad distinta que rompa nuestros esquemas. Y cuando esa locura lleva a la paz sigue siendo censurada ¿por qué? ¿Qué tienen de malo las percepciones del mundo? ¿Por qué todos debemos ver lo mismo, cuando lo único del ser humano parte en ver el mundo en matices diferentes?
Mi dios a venerar no será Dios, será la nota sol; y cada vez que escuche la nota sol me sentiré bajo el alero de dios, sentiré que me protegen y me dan fuerzas. Buscaré escuchar la nota sol, aprenderé a diferenciarla en los matices. Me detendré en la calle ante la nota sol, porque dios merece toda mi atención. Le llamarán locura a mi religión, y su religión es más absurda aún porque al menos mi dios existe y casi todos podemos percibirlo; pero seguiré siendo un loco, porque no les importa si la nota sol me da paz, sólo saben que no es normal y que, por lo tanto está mal.



sábado, 21 de diciembre de 2013

Vengo a decir que (te) quiero un beso
que me desvelo por tu sombra y risa
que tus luceros son mi norte exacto
y tu mano amor a primera vista

 Eterno amor eres, amor sé fugaz
tanto tanto eres, eres todo y más
Porque me llenaste de ganas nuevas
porque contigo me dan ganas de más

Daría todos mis días por verte;
yo te esperaría toda la vida
porque este sentimiento es tan tan fuerte

 Me fijo en tu mirada y no hay salida
y que cuánto me gustas, y saberte,
tan feliz y tan bonita, querida.


lunes, 4 de noviembre de 2013

Cortina de hierro.

Fue cuando despertó que se sintió diferente a cualquier mañana de toda su vida, excepto una.

 En la calle, el aire estaba como estático, el mundo emitía una radiación diáfana, pero aun así perceptible. Sintió que algo no estaba bien, y que, de todos modos, nunca se había dado cuenta de que algunos colores eran más opacos de lo que recordaba, como otros eran más vivos. Los verdes estaban en su mejor momento, y los rojos no podían estar peor. Fue ese mismo día cuando, en el bus, con la gente rodeándolo, se dio cuenta de que respiraban a un ritmo diferente al suyo; no sentía necesariamente un "ritmo" diferente, bien podría haber sido la profundidad de la inhalación o de la espiración, la calidez del aliento o cualquier cosa, pero optó por definirlo simplemente como ritmo. Las cosas van así y vienen así, las ideas también, entonces una idea sucedió a la otra y se le ocurrió que tal vez era más que la respiración; que era también el corazón palpitando, que eran sus ojos cuando se acostumbraban a la luz, que eran sus terminaciones nerviosas al sentir el roce del viento, que era su olfato ante los perfumes y emanaciones pestilentes de la gente. También notó, en clases, en reuniones sociales, o ante opiniones públicas, que su modo de ver las cosas era ahora diferente: más claro. Notó que los demás emitían juicios superficiales de temas trascendentales, que su simpleza rebosaba la parsimonia y que, entonces, también en el revoltijo lógico-racional era diferente. Se terminó por convencer de lo distinto que estaba cuando se negó al placer de amar a cualquier ser vivo, porque el amor opaca los juicios; cuando perdió el gusto de adorar la belleza de la gente y cuando se dio cuenta de que, en realidad, no le importaba si eran gentiles o no, si eran hermosos o no, si eran o no, porque sus actitudes eran fachadas de todo lo malo que querían ser, eran la cubierta que habían aprendido a poner sobre sí para ser considerados miembros amables de la sociedad, y entonces se dio cuenta de que todo fue falso. De que, hasta las palabras que podrían ser consideradas las más sinceras, debían soportar un proceso de transformación ante el aparato lógico y las emociones; someter las ideas al proceso consciente era quitarles su pureza y sinceridad.

Se propuso y aceptó, fácilmente ante las pruebas, que era el momento de admitir para él mismo su singularidad. Superioridad no fue la definición que encontró, porque después de todo ellos podían ser felices y él simplemente podía ser un ente dubitativo.

La singularidad te lleva ante muchas cosas, y a él le llevó a proclamar un ostracismo sobre sí. No tanto un ostracismo físico como un ostracismo social. Más duro, podría ser, ver al mundo vivo y no sentir más que curiosidad ante su impavidez y su oquedad. Un exilio del mundo sin que el mundo pueda notarlo, porque nunca dejó de ir a clases o a reuniones sociales, simplemente puso una cortina de hierro invisible entre él y los demás, para que todos le vieran, y ninguno le sintiera ni le llegara. 

Por ese tiempo, la austeridad se apoderó de él, que antes fue sociable y extrovertido, que después fue retraído y solitario. De todos modos duró poco, porque pensó que, raíz de su distanciamiento, se haría notorio su cambio drástico y entonces vendrían los cuestionamientos, y hasta podría ser que le juzgaran por ellos, que le consideraran loco: "Yo no estoy loco -diría ante cualquier acusación-, son ustedes quienes no entienden que el mundo se puede ver con otros ojos. No entienden que, dentro de todo, mi visión del mundo podría ser, y es para mí, tan real como la suya. Lo que pasa es que ganan los que tiran más fuerte y no los que hablan más claro. Lo que pasa, y aquí no me la ganan, es que tienen miedo a considerarme". Ante esas dudas, decidió aparentar ante ellos: aparentar que era lo que esperaban que fuera, y que pensaba como ellos querían.

Entonces no quedó otro camino que aprender de sí, que conocerse, que descubrirse; porque los demás estaban ocupados aparentando y no pudiendo darse cuenta de que eso impedía conocerse de verdad con los demás. 

Así pasó una vida, una vida de dos yo, de un yo real lúcido, y un yo notoriamente falso y común. 

Un día, cuando los años y el entendimiento le llevaban su buen tramo, se despertó; y Fue cuando despertó que se sintió diferente a cualquier mañana de toda su vida, excepto una. Sintió algo que no sentía desde que se dio cuenta de lo raro que estaba el mundo. Se dio cuenta de que el aire estaba como estático, como diáfano.  Salió a la calle y se dio cuenta de todo, de nuevo. La soledad nos aísla y vivimos con el peso de estar solos en el mundo incluso cuando estamos rodeados, y sólo es nuestra culpa.Vio a una niña de unos quince años, y vio en los ojos de ella su propia mirada. 

Ahí mismo, en la calle, sintió que el pecho se le apretaba al respirar, que le dolía más respirar que ahogarse y que quería morir ahí mismo, porque el frío ya era mucho. Empezó a caer y entendió de verdad:

La gente, tan única y distinta, todos entre sí, tiene el miedo más común, y no lo dice. El miedo a estar solo. Eso es lo que te vuelve un mentiroso, un cínico que mira a los demás desde dentro de una burbuja y te condena a nunca amar ni conocer a nadie, sólo a ti. Eres tú mismo quien te oprime y te somete a la pena más grande del corazón:  la soledad sincera. Todos en nuestras burbujas, con nuestras trabas y cortinas de hierro. Todos tan cerca y todos tan lejos. Entonces, somos todos iguales en el fondo, y ahí nos perdemos por ser distintos en la forma. 

Pero yo -alcanzó a pensar en el piso, con su último hálito de vida- soy el más único de todos. 

domingo, 27 de octubre de 2013

Razones para no dormir

No duermo cada noche
y sólo parpadeo
con ganas y fuerte.
Y no te extrañes porque
parpadeo tres veces

al principio pienso en ti
en tus ojos grandes
en tus ojos lindos;
mirada dulce
¡de caramelo!
unos ojos
más bonitos que el cielo
en tus ojos quietos
en los ojos aquellos
que me muestran tu alma
que me dan sosiego

parpadeo de nuevo
y en este momento
ya no estoy tenso
son tus manos ahora
que me paran el tiempo
entiendes, es tu mano
cuando me la das,
tu mano y
nada más falta;
nada más

parpadeo al final
y eres tú completa
de tu cuerpo a tu boca
de tu boca a tus besos
de tus besos a tu lengua
de tu lengua a entenderte

no llego tan lejos
pero hasta donde llego me basta
para saber que de noche
esas en que no duermo
a tu lado
son el momento y
el lugar correctos
esos que
debieran ser
eternos.




"Ella me daba la mano y no hacia falta más.
Me alcanzaba para sentir que era bien acogido.
Más que besarla,
más que acostarnos juntos,
más que ninguna otra cosa,
...ella me daba la mano y eso era amor". Mario Benedetti, La tregua.


"Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.

Lo que me gusta de tu lengua es la palabra". Julio Cortázar. 

sábado, 19 de octubre de 2013

amor, examor

Y la pregunta no es
si me extrañas
es si extrañas ser mi algo
que yo sea tu algo
si extrañas no ser extraños
y, por eso,

es
si no extrañas las risas y los saltos
los gritos, los pitazos
y si no quieres perdonarme
que hace un buen tiempo
tuve la malaventura
de fallarte

no es si me piensas
es si nos piensas
porque amor, examor
éramos uno cuando hablábamos
de los dos
porque amor, examor
somos dos queriendo ser uno
cuando hablamos desde el corazón




viernes, 18 de octubre de 2013

Digamos un sueño.

 Una de las cosas más raras que me ha pasado ha sido verte aquí, digamos que aquí es un sueño, digamos un sueño. Podríamos decir -podría, porque soy sólo yo-, que eres la chica de mis sueños (o tal vez eres un chico y no lo noto porque mi mano no se ha deslizado por ahí por donde se nota el sexo de la persona, la manzana de adán -a que esperabas que dijera pene-). En fin, digamos -digo- que eres la chica de mis sueños, que me creo el cuento, que te miro, me miras, camino hacia ti, que de fondo suena Sex Bomb y que el viento hace que se nos mueva el pelo (siempre con estilo, siempre con ritmo, siempre sensuales), que entonces cuando llego hacia ti me miras, te miro, nos miramos, etcétera, y, después de toda esta parafernalia, te hablo y Cómo estás, y a qué te dedicas, y no me digas, un primo político en segundo grado salió con un tipo cuyo hermano estudió eso ¿En serio? No, y oye, no te he dicho hola, así que hola, Hola y Cómo te llamas, y me respondes un nombre inventado, Y tú cómo te llamas, así que invento un nombre también, porque aquí hay un acuerdo tácito sobre no decir nuestros nombres. ¿Quieres un café?, Bueno, Vamos.

En el café entiendo que no entiendo, que estoy -estamos- jugando un juego que no sé jugar y que, por lo tanto, no sé cómo ganar, y entonces tú ganarás al final; creo. Oye, mira, no es que esté aburrido, pero eres aburrida y no es que te hayas vuelto aburrida, es que tal vez siempre lo fuiste, pero no me di cuenta porque Sex Bomb y porque el sueño y te miré y me miraste. Como aburrirse no es algo que pase en digamos un sueño, me pregunto si te gustará el teatro, pero preguntarme no sirve de nada ¿te gusta el teatro? Me encanta, Pues anda, que yo tengo cosas que hacer ahora. 

Creo que más enojado debería estar yo de lo que estaba ella, después de todo no es un sueño, no era un juego, y su nombre no era inventado... ¿por qué las mujeres mienten tanto?


lunes, 14 de octubre de 2013

Quiero ver si hablando de ti

Quiero ver si hablando de ti
se me pasan las ganas
que te tengo y no se quitan
más que ganas es quererte
quererte como eres,
quererte muy cerquita

Quiero ver si hablando de ti
si antes de hablarte te pienso
si cuando te pienso luego existo
luego de hablarte luego existes
si de existir puedo aniquilarte
y no tu tú misma, sino tú
tú en mi cabeza
que me haces daño

Quiero ver si hablando de ti
se me quitan los celos
se me quita la rabia
de saberte ahí o allá
nunca acá
feliz, enamorada, excitada
y no conmigo.

Quiero ver si hablando de ti
se me agotan las cuerdas vocales
se me vacía el cerebro
si se me acaba el agua
y dejo de llorarte
dejo de pensarte
si sales y no entras de nuevo
si no me quedas ni en recuerdos.

Quiero ver si hablando de ti
te creo en versos
si viéndote así
dejo de quererte tanto
y empiezo a extrañarte menos
porque estar aquí
pensándote y no viviéndote
es morir lento
como si cada espiración
fuera un eterno sufrimiento.

Quiero ver si hablando de ti
si te convierto en palabra
si palabra eres
si te lleva el viento.

martes, 1 de octubre de 2013

Ven aquí.

Mira que venir
a estar así
tan cerca, tan cerquita
y no abrir los ojos
y no darnos cuenta:
estamos tan lejos
de estar solos.

Justo pasabas por aquí
justo giré mi cabeza
cuando no seguiste de largo
(me) miraste a la izquierda
miré tus ojos
después vi tu sonrisa,
y en eso
vi otra cosa.

Todo eso
y seguíamos,
como haciéndonos los tontos
como no entendiendo.
Así, como si nada;
pero todo.

Aunque es tan claro,
lo bien que calzamos
lo lindo que te siento
lo mucho que te pienso
lo tanto que te quiero.

Exactamente
justo ahora, en este momento
miles y miles se dan la mano,
tal vez un abrazo.

Ven aquí

Muchos, justo ahora,
se están dando un beso,
y tú estás al frente mío,
y tu mano que me toca
y tu aliento me provoca.

Ven más cerca.

Que, sobre los besos,
el primero es el que más cuesta
(es el único que cuesta)
después tú y yo
quién sabe qué cosas vienen
después entre tú y yo.

Un poco más cerca

Quiero conocerte
nunca terminar de hacerlo
que nunca seas conocida
y siempre conociendo.





jueves, 26 de septiembre de 2013

Accesos aleatorios

El sentido, ahora
lo cobran otras cosas
tal vez no yo
qué fácil

Sentirme vivo
sentir que vivo;
noción de todo
entender lo ininteligible

Amar la vida
como nunca antes
ser porque sí
ser para mí

Odiar la vida
también era
opción y
acceso aleatorio
hoy es amor

Lo veo todo
y lo veo dos veces
tan claro y distante
qué irreal es
qué irreal de otro modo

Di que entiendes
a qué me refiero
y bendita ella
que me lleva
más lejos
más rápido

Pero el viaje de vuelta
a los lugares más,
desde los lugares menos
y siento asco

Qué curiosa la flecha
y su objetivo
por un día
me llevó allá
donde no hay falta
ni sequía alguna

Tal vez no entiendan
y qué importa
su oquedad mental
no es mi tema

No hay manual
ni reglas del juego
intenta, inventa,
que el tiempo se va.


Si lo dijera Descartes.

Te pienso, ergo, existo.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Tendría que

Inventar un idioma
con tu gramática
y entender tu dialéctica
con tus diatribas
y tus peros
y tus
tan únicos
te quiero

Conquistar un imperio
con tus límites
y tus relieves
tus variedades
y tus ríos
tus tempestades
tus terremotos...


Y crearte
desde la memoria
desde el recuerdo
las huellas que dejaste
en todo aquello
que no es tuyo
y mezclado contigo
y tus ojos
y tus mejillas
¿de dónde tus labios?

Para  tenerte
sentirte
un abrazo
la mano darte
tal vez un beso
y todo aquéllo
que es tuyo
que una vez nuestro
 seas tú
y yo
de nuevo.



Cuando sale el sol

La salida del sol
indica principios
de nuevos días
y oportunidades

Cuando algo empieza,
claro está,
otro algo termina
y digámoslo así

porque hoy
la melancolía es más fuerte:
La salida del sol
sólo indica el fin de todo.

Podría ser también
que algo continúe
dime si hoy
lo que empezó ayer
continuará

Si hoy, de nuevo
y sin peros
dormiré contigo

Dime si mañana,
porque es mañana
más que hoy,
una vez más


miércoles, 11 de septiembre de 2013

por llorar por amor por morir

No sé llorar
y no sabes que
me siento mentira
y no entiendo
un carajo de
cómo es esto

No sé razones
que sean bien
y por qué no mal
si al final, y
sin principio
lloraré igual

No lloro, y sí
si lo hago no es
sincero siempre
nunca falso, tampoco
y si lo hago no es
por mí

Por ti menos,
que se sepa
porque no puedo
porque ni quiero
llorar por, ni llorarte a ti
y perdóname

Llorar por
momentos y causas
me parece justo
lógico
justicia entonces
que se haga
¡y basta!

Pero entiende
entiendan todos y
que quede claro:
si lloro no es cierto.


viernes, 6 de septiembre de 2013

Lengua muerta.

Creé una lengua que sólo yo conozco, y he ahí todo el drama que se generó cuando le dije a ellos. Me dijeron que, si no comunicaba a alguien más (¿para qué quiero a alguien más?), entonces esto no servía de nada, que era una pérdida de tiempo y que bla. ¿Qué van a saber ellos? No me comunica con nadie, mi lenguaje sólo busca que yo pueda expresar lo que quiero expresar pero no quiero decir a nadie, busca morir conmigo, eventualmente, y dejar sólo un registro con letras conocida en palabras indescifrables, para joder un poco a quien quiera descifrarlo.

Pero mi lenguaje tiene un pecado propio de mí y que, tal vez, le da un toque especial: no inventé ninguna palabra, simplemente tomé palabras del español y les asigné algún otro significado (quiero acotar que los nuevos significados son totalmente lógicos si se conoce la historia de mi vida como la conozco yo, pero obvia todas sus raíces etimológicas), en el fondo fue un juego para poder hablar solo sin que nadie entienda lo que digo (no lo controlo, hablar solo es mucho más esclarecedor que cualquier otra cosa).

Ya que seré su único hablante y traductor, podríamos decir que mi lengua nació muerta y morirá sin haber vivido.

Carta bajo mi puerta

"No podría decirte que esto es para ti, porque no lo es, pero tampoco te diré que no es para ti, porque lo es: te quiero.
No preguntes qué hace aquí la carta ni quién soy, porque no tienes cómo preguntarle nada a nadie. No te quiero en ningún sentido especial ni definido para nada, pero te quiero de todos modos. Te quiero porque estás vivo y piensas. Te quiero porque tus labios saben dibujar una sonrisa fea que quiere ser linda. Te quiero porque tus ganas de vivir no saben qué se siente existir, y aun así sigues aquí. Te quiero porque eres como yo, porque no sabes qué es la confianza en ti mismo ni el disimulo de no saberte. Te quiero porque estás perdido y tu único mapa es un corazón arrítimico (de todos modos predecible). Te quiero porque esperas que te quieran y no quieres a nadie. Te quiero porque esta definición no va contigo. Te quiero porque la definición va como un molde contigo, tal para cual. Te quiero y tú no me quieres, pero da lo mismo.
Te quiero, y quería decirte eso: que alguien allá afuera te quiere, aunque ni tú te quieras a ti mismo."

continuidad

Perdí algo
y fue mi sentido.

Tal vez nunca lo tuve
y creí que sí

Pero entonces no cuenta
pero estaba ido

Creí otras cosas de la vida
respuestas vagas y mentiras

No saber dónde voy
dónde quiero ir.

No sé nada,
me siento aturdido.

Tú y yo somos
dos.

dos y dos son cuatro
cuatro y dos son seis

Sin razón aparente
qué sentido hay en vagar libremente.

Mi libertad está contigo
¿y quién eres tú?

Te estoy buscando
para creer que te encuentro.

Pero nunca eres tú
nunca eres tú.

Casi casi ya es mucho
muchos casi poco concretos.

No sé qué quiero
no quiero nada

Debo querer a alguien
qué raro

¿Y si mi sentido es morir?

Morir nunca
morir siempre

morir al almuerzo
morir de repente

morir en tus brazos
morir de frente

morir, al fin y al cabo,
es ser libre por siempre.






martes, 3 de septiembre de 2013

Ley Universal

Yo sé que la gravedad es más fuerte cerca de las camas; un poco más fuerte si es domingo, mucho más fuerte si estoy contigo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Tal vez seas

Tal vez no seas
la respuesta a mis preguntas
ni mucho menos.

Es tu aliento
me hace sentir bien;
me siento vivo.

Aunque decir siempre
no suene por acá
eres más que un momento;

quiero que seas
todos los momentos
que quieras ser.

Me das sonrisas
porque sí;
y eso me importa.

Y sí, tal vez no seas
la respuesta a mis preguntas
ni mucho menos.

Y muy al contrario:
tal vez seas más preguntas
por responder.

Eres lo que hace
atractivo al mundo:
una duda por conocer.

Estar vivo es, entre otras cosas

Si respiro
si camino
si como
si duermo
si digo
Estoy vivo.

Mentira.

Si no se me agita el pecho
si no corro y salto
si no degusto
si no sueño
si no grito hasta el alma
No es vida.

Quiero vivir
Vivir vivirte.

Quiero querer
Querer (te) quiero.

viernes, 30 de agosto de 2013

Analgésico descomunal.

¡Bum bam! ¡Listo! ¡Mentira!, basura.

Es como pensar... es como querer morirse, pero mátenme; que sea un disparo, si es posible. Quiero dolor, mucho dolor. Retorcerme y olvidar todo lo que duele, lo de adentro, lo que corta y no deja huella ni sangre. Quiero que el dolor sea aislante ¿Existe ese dolor? ¿Existe algo más potente que eso que duele adentro? El dolor que mata al dolor, sólo así, el dolor que doliendo hace olvidar lo que duele. Más que el dolor, es lo que duele.

jueves, 22 de agosto de 2013

Cuando no quede nada

Cuando no quede nada, y todo lo que sea esté en el borde de ser,
y lo que no sea no tenga posibilidades de ser.

Cuando sólo quede gente, muerta por dentro y viva por fuera, o viva por dentro y muerta por fuera.

Cuando no queden ganas de nacer a quien no ha nacido, cuando incluso lo muerto no tenga ganas de volver a nacer.

Cuando la gente no sepa que es, cuando la gente sepa que no sabe que es.
Cuando la gente no sepa qué es, cuando la gente sepa que no sabe qué es.

Cuando las lágrimas ya no sean suficientes para decir lo que duele y qué duele.

Cuando la vida sea una duda de la dignidad del ser humano que acaso tenga respuesta.

Cuando los cuando sean tan incontables que no tenga sentido contarlos más que para no parar.

Cuando esto tenga más sentido que una advertencia y se vuelva un hecho: Siempre podrá surgir el amor y podrá salvarnos y salvarlos a todos. Ya sea el amor a la vida, a ser, saber, al prójimo, a todos los anteriores, o el amor a nada en particular, pero aún amor.

miércoles, 21 de agosto de 2013

R. Krebs sobre José II de Habsburgo.

"Murió a los 49 años, frustrado y deprimido, convencido de que su lucha contra la estupidez y el egoísmo de los hombres había sido inútil"

domingo, 18 de agosto de 2013

Carta a la Luna.

Querida Luna, queridísima Luna, Luna Luna:

 Tal vez ya no andes cerca de mi órbita, y ya no te siento cerca, pero sé, de todos modos, lo cerca cerca que estás de alejarte. Supe, porque algunos cometas no paran de hablar, que estás en la órbita de otro planeta ahora, que no paras de dar vueltas con él y que eres feliz. Sé, porque te conozco más de lo que debería alguien como yo, un planeta que nunca orbitaste, y cuya cara nunca viste, que prontamente te irás de esa órbita en la que estás, porque el estúpido y afortunado planeta que orbitas ahora no sabe lo que tiene. Sé, entre otras cosas, querida Luna, que te sientes presa de tus sentimientos, de tus emociones, de tus altos y tus bajos, de tus risas y de tu pena; también sé que no eres tonta, que sabes dónde estás y que, tal vez, sólo te falta saber dónde quieres llegar. ¿Sabes que te quiero, Luna amiga?

 Luna Luna, queridísima Luna, te echo de menos. Luna Luna, queridísima Luna, te echo de menos.

 Espero, queridísima Luna, que nunca me olvides, pero sé que es imposible, porque no puedes recordar un planeta cuya cura nunca viste. Sepas que yo te olvidaré eventualmente y que tu no-imagen aparecerá en mi memoria tal vez un par de veces al año (tal vez en mis afelios o perihelios).

Sin más, querida Luna, queridísima Luna, quiero que entiendas que esto es una despedida de algo que nunca tuvo una bienvenida. Sin más, queridísima Luna, entiende que mis palabras son un sinsentido, porque ciertamente nunca podré entregarte esta carta. Simplemente la dejaré aquí, en el espacio, donde tal vez y si tengo suerte, la encontrarás algún día, como otrora encontraste mis mensajes de consuelo y mis risas.

Atentamente: Un Planeta que no te vio pasar, pero que te sintió como ningún otro.

sábado, 17 de agosto de 2013

Simple como un beso

No un error
no un acierto,
un sinrazón;
un encuentro casual.

Si te inmiscuyes en mis sueños
ya no quiero despertar
si te inmiscuyes en mis labios
no los vuelvo a cerrar.

Conocerte fue sorpresa
desearte fue normal
extrañarte es por siempre
porque tú eres real.

Yuxtapuestos nuestros cuerpos
como arena
junto al mar
juntos somos algo efímero;
esto está mal.

Simple como un beso
no me quiero enterar
que más tarde irás con otro
y mañana no estarás.



lunes, 5 de agosto de 2013

Venir a ti.

Vine a ti
incluso sin saber
incluso antes de nacer.

El mundo se movió
todo confluyó
para que pudiera,
en resumidas cuentas,
venir a ti.

Vine desde lejos
vine por partes
vine donde
no conocen mi nombre
atravesé el mundo
para verte a ti.

Ahora saben mi nombre
y saben mi edad
tal vez sepan mucho
y aún no saben
que vine por ti.

El cielo y su sol,
vacío de nubes, está gris.
La guerra, llena de muerte,
está viva.

Te fuiste.

Y ahora el cielo
podría ser gris,
podría ser azul,
o negro, blanco,
verde, naranja y
rosa; podría no existir.

Y todo da lo mismo,
porque te fuiste.

La guerra ahora
podría no ser.
Pero no importa,
y no me importa,
sin ti.

Las aves cantan o no,
el mundo es o no,
¿Y yo? No.
Yo sueño contigo.

Me saldrán alas,
flotaré sobre el mar,
los prados y un volcán;
flotaré sobre el mundo.

Iré donde no conozcan mi nombre
para verte de nuevo
para verte a ti...
sólo a ti.

Y las aves cantarán
el cielo será azul
la guerra no será
y yo seré de ti.

Y si no estás
si después de volar 
por el mundo
aún no estás
volveré a volar:
mil veces, mil y una más.
Nunca mostraré 
siquiera miedo
ni perderé la esperanza
de verte ahí,
a la vuelta de la esquina
con tu sonrisa coqueta
y tu mirada, siempre tan quieta. 

sábado, 20 de julio de 2013

Nunca ausente.

Tu ausencia me llama;
Me llama, me busca...
me encuentra.

No me quiere para nada
me quiere para sí,
y me entrego a ella.

Tu ausencia no tiene cara
ni detalles, ni te tiene a ti;
ahí somos iguales.

Es tu silueta
a ella me entrego
con ella converso
y con ella duermo;
con ella hago el
amor, o casi.

Tu ausencia es tú
cuando me dices, me sugieres,
me pides y me exiges:
que jamás te olvide,
que nunca te deje atrás,
y que cargue contigo.

Tu ausencia es tú
es todo tú
pero sin ti.

Digamos que es casi casi tú.

Tu ausencia me duele
me duele hasta el alma
y en el alma el dolor
me atraviesa y me corta,
pero no sangro una gota.

Tu ausencia no es nada
comparada contigo.

Pese a todo
tu ausencia me acompaña
y se queda conmigo.


Una cosa clara.

¿Qué pasa
que actúan tan diferentes
y no dicen lo que sienten?

¿En qué piensan
cuando sienten de repente
que todo y que nada
a veces es para siempre?

¿Qué hacen
que el mundo es tanta guerra
tanta hambre, tanta miseria
tantas desgracias, tanta corrupción
tanta injusticia, tanto llanto
y siempre son los mismos
los que comen bien y duermen
calientes?

¿Y cómo sienten
cuando hablan de un amor
raro, por lo demás,
que tarda poco y nada en gestarse
aun menos en gastarse
y se esfuma de repente?

Sólo sé
qué pasa conmigo, 
sé que no siempre sé qué digo
y sé que
el centro de mi mundo
está cerca de tu ombligo







viernes, 12 de julio de 2013

Rompecabezas

El mundo es un rompecabezas
no es uno muy bueno:
no tiene todas su piezas
y tal vez no todas calzan.
Pero tú y yo somos dos partes
dos trozos, dos piezas
que calzamos bien
de los pies a la cabeza. 

martes, 9 de julio de 2013

Fuegos Artificiales.

 Esteban se suicidó la noche de año nuevo, un poco después de las 00:00. Recuerdo que aún sonaban los fuegos artificiales cuando me avisaron que se había disparado. Esa noche yo estaba en una fiesta y había bebido un poco, así que en el momento mismo sólo atiné a reír y reír; primero estrepitosamente y luego me fui calmando hasta empezar a llorar.
 Su cuerpo desapareció de la morgue esa misma noche y no se supo más de él.
 De eso ya fueron tres semanas , y por eso me demoré un poco en sorprenderme cuando vi que me llamaba su número al celular.
- ¿Aló?
- Eh, José Luis, viejo, ¡qué gusto escuchar tu voz!
- ¡¿QUIÉN HABLA?!
- ¿Cómo que quién habla? Esteban, el mismo de siempre.
- No me jodas, Esteban murió; ÉL SE MU RIÓ.
- José Luis, no seas tonto. Todos saben que en año nuevo los fuegos son artificiales.

sábado, 6 de julio de 2013

Vivir vivirte.

Incluso hoy
pese al tiempo que pasa
inexorable como él solo
no sabes cómo quiero
vivir.

Pero no por siempre
ni mucho menos
sólo lo justo
quiero vivir
para vivirte
hasta que viva
lo último.

¿Entiendes que es
vivirte
toda mi vida?

Tanto te quiero
tanto tanto
con mi
corazón acorazado
que sólo quererte quiere
con mi cabeza dura
que sólo saberte sabe.

Y con mi vida
que sólo es para
vivir y vivirte;
que te digo
y te juro
que te amo.

También quiero,
si no es mucha molestia,
que vivas
para vivirme
hasta que vivas
lo último.

martes, 2 de julio de 2013

Casi Casi

 -EH, ¡CÓRRETE!-  Un conductor enojado me grita ¿qué se cree? Estoy en verde y me toca pasar a mí. Derrapa un poco; me va a matar. Mierda. Casi casi.

 Dijeron que hoy llovería. Ojalá que sí, me gusta harto la lluvia, pero me gusta más cuando la siento caer sobre mis hombros, sobre mi cara, sobre mis párpados y sobre mis labios. En todo caso está nublado, es verdad, pero no creo que llueva. Casi casi.

 Es rico ir en la bici por este parque al medio de la calle, entre las dos vías de la avenida. Sentir el viento en mi cara, sentir la velocidad, verlo todo, respirarlo todo: es hermoso. Casi casi.

 Si el pasaje de la micro no fuera tan caro, y no estuviéramos en la época del año en que el precio escolar no rige, yo no andaría en bici. Pero el pasaje de la micro es caro y el precio escolar es un recuerdo, así que la bici sufre las consecuencias.
La empecé a usar después de muchos años, porque antes ni la miraba, así que es más bien básica y no tiene amortiguación, ni cambios, ni luces, ni vuela, ni nada. Y yo no tengo casco, ni rodilleras, ni sé cómo caer, ni nada tampoco. Yo y la bici somos un equipo de “ni nada”. Casi casi.

 El otro día iba andando por este mismo sector y en un semáforo había otro ciclista.
-Deberías usar casco- comentó a modo de crítica.
-Sí, es que la empecé a usar hace poco, por eso no he comprado.
-¿Y cuándo vas a comprar? Te puede atropellar un auto.
-Luego, la otra semana- mentira, ni siquiera estaba en mis planes.
-Ya, ten cuidado.
-Ok, lo tendré.
Y se fue apenas pusieron el verde
Musito un "chau" para mis adentros, a modo de cortesía, y empiezo a pedalear. Como iba delante de mí, lo vi pasarse dos luces rojas en menos de cien metros, se nota que es un hombre consecuente con la seguridad. Después lo alcancé con la bici y pensé en decirle, pero no lo hice: me dio vergüenza. Como sea, tiene razón: tengo que comprar un casco; pero han pasado dos semanas y no hay ningún indicio de que me lo compre luego. Casi casi.

Anteayer iba andando cerca del río y paré junto a un señor, ya mayor, que estaba esperando a la luz verde para cruzar la calle.
-Buenas.
-¿Qué, vas a cruzar a lo loco?.
-No, le dije “buenas”... como de “buenas tardes”- ¿cómo alguien podría malinterpretar un sano e inconfundible "Buenas".
-Oh, perdón; es la costumbre de que ya nadie salude. Antes nos saludábamos todos entre todos, pero ahora ya no.
-¿Y usted por qué no enseña con el ejemplo?
-Porque me aburrí de saludar a hijos de puta que no responden.
-Qué pena, señor. Debería tener más fe en la gente.
-Yo en la gente ya no creo, no me vengas con esas cosas.
-Bueno, ya dio el verde, así que voy a seguir andando.
-Adiós.
-Chau.
Me dejó pensando que uno debería creer más en la gente, al menos dar el beneficio de la duda... Pero la gente siempre demuestra que te quiere tomar por tonto y te hace daño, muchas veces sin importarle. Casi casi.

Ahora vengo de dar vueltas por calles al azar y, no sé si con o sin querer, pasé por su casa. Qué raro, no somos nada (nunca fuimos algo) pero cuando me di cuenta de que estaba fuera de su casa el corazón me hizo ¡ZAS! y quedé en blanco por un instante. Y es que no me gusta, yo sé que no me gusta. Pero tiene algo, me da vida, me da energía. Me hace creer en el amor. ¿Sueno como un personaje de teleserie? Puede ser, pero de verdad no sé cómo es esto de enamorarse. No me entiendo, no la entiendo a ella y no entiendo nada. Lo siento todo esto cuando estoy con ella, pero después de dos días sin ella siento que no la quiero, no así, no siento el ¡ZAS!, ni un ¡BUM!, ni un ¡TOM TOM TOM TOM!, ni nada que me haga sentir vivo. ¿Estoy loco? Seguramente sí, pero sólo un poco. Me acuerdo que una vez pensé en decirle que fuéramos algo, que valía la pena el esfuerzo, que ella era lo que esperé tanto tiempo; que todo. Pero no lo hice, no puedo obligarla a pasar por mis gustos aleatorios, ni ninguna de esas estupideces que me dan a veces. Entonces somos amigos, nos vemos a veces, nos besamos a veces, pero sólo a veces. Casi casi.

Me acuerdo de que mi mamá me dijo una vez que nunca sobran precauciones, y que mejor le cambiara los neumáticos a la bici antes de usarla. Pero yo pensé que exageraba, que eran cosas de mamá histérica y que la bici andaba bien. Casi casi.

Ahora está chispeando, siento las gotas sobre mi cara, sobre mis párpados y sobre mis labios. Pero esto no es lluvia, yo quería lluvia. Quería muchas gotas. Quería el ruido de las gotas al caer. Casi casi.

Supongo que puedes hacer muchas cosas en la vida: Puedes organizar gente y proponer soluciones para que bajen el pasaje de la micro. Puedes tener la bici en buen estado. Puedes usar casco. Puedes decirle a otras personas que pasar en rojo también es inseguro. Puedes enseñarle a alguien mayor que la gente siempre puede ser mejor. Puedes decirle a alguien que es el amor de tu vida, que te encanta, que la quieres contigo siempre, todos los días. Puedes decirle a tu mamá que tiene razón, y cambiar lo que ella crea necesario para estar más seguro. Puedes apreciar las gotas pequeñas en verano, aunque no fueran justo lo que esperabas, porque es mucho más de lo que debería haber. Puedes tener cuidado cuando cruces, porque aunque estés en verde alguien podría cruzar en su auto igual y casi atropellarte. Casi casi. Pero ese no soy ni seré yo, porque Casi casi no me atropella, si no fuera por un par de casis. Ahora estoy en el piso, siento la huella del golpe, no veo la bici. Ahora estoy en el piso, siento la sangre saliendo por mis costillas: está tibia… y siento las gotas, y al principio no entiendo, pero lloro. Y sonrío de lo estúpido que soy para darme cuenta ahora, y te amo, y me río, y siento las gotas… y me acuerdo de todos mis amigos, de mi familia, de ti… y los amo a todos… y tengo sueño… y me duele… y casi casi, y.

sábado, 29 de junio de 2013

De repente.

Le robó un beso de repente. Porque de repente todo pasa y de repente se podrían perder por siempre.

Casi casi.

Porque te tengo
y no
porque no te tengo
y quiero sentir
que sí.

Sí,
que tu cuerpo
y mi cuerpo
son, una vez más,
uno solo
o casi casi.

Y que no fue
en vano
decirte que te quiero
y que no es en vano
quererte tanto.

Pero sí es en vano
callar lo que se siente
e imaginar tu piel
y nuestros cuerpos que
poco a poco, se complementan
entre sí.

Y tratar de verte
ahí donde no estás
y tratar de encontrarte
ahí en quien no estás.

Porque estoy harto
de verte en todas partes
y que nunca seas tú.

Siempre te veo en espejismos
en autoengaños
son tretas que yo hago
y en las que caigo
las que me hacen verte,
escucharte antes de dormir
y apenas al levantar,
y sentir tu recuerdo
... y no.

Que me faltas tú
y de veras tú
¿No te falto,
aunque sea un poco?
¿No me encuentras
al menos en algunas partes?
¿No te suena mi voz
algunas noches
antes de dormir?

Dime que sí,
ojalá que sí.
O, al menos:
Casi Casi.

Mañana.


Siento como si mañana
mi vida fuera a darse vuelta
en un cambio radical
una emoción total.

Quiero como si mañana
hago un gran descubrimiento
te encuentro y te amo
y que nunca me arrepiento.

Espero de Mañana
espero yo del viento
lo que no me trajo hoy
venga mañana, aunque lento.

Pienso como si Mañana
llego al entendimiento
de los qué y los por qué
que esta noche no entiendo.

Temo como si Mañana
me tuviera en un suspenso
de ofrecerme tantas cosas
y al final, con una sonrisa
muy coqueta en los labios
a mí se acercara y,
en mi oído,
susurre "miento".

Y por miedo al mañana
a que juegue con lo que siento
quiero,  espero y pienso 
es que hoy todo se acaba;

no soporto este sufrimiento.

Pero nunca nunca.

Siempre tú y siempre yo,
a veces nosotros

A veces estás a mi lado
y siempre dentro de mí.

A veces no creo en mí
siempre creo en ti

A veces me siento solo
y otras me siento sólo contigo

A veces te beso
a veces tú me besas
a veces en los labios
y otras veces en el alma

A veces somos amantes
y siempre somos amigos

A veces me haces sentir
lo que no sentí nunca
me das la libertad que busqué
y que no encontré en mi soledad

A veces hablamos de todo:
de la gente, el amor y la vida

Y a veces no hablamos,
porque mirarnos es, siempre es,
comunicarnos de verdad

A veces pasas a mi lado
no me miras
pero entiendo que
tu corazón
me miró hasta donde pudo
y más allá

A veces yo no te miro
dices que sientes
y que sepas que
es mentira
porque siempre te miro
hasta donde me dan los ojos
y si pestañeo es
para mirarte de nuevo; y más fuerte.

Encontrarme en ti.


No fue hace tanto
ni fue hace poco
fue sólo un día como hoy
en que estaba perdido;
no en un lugar,
ni en un momento,
sino en la vida.


Buscando
un punto de referencia
me topé contigo
con tus manos
con tu mirada
con tu sonrisa
sobre mucho,
con tu mente
y sobre todo contigo.

Y qué bonito fue
porque fuiste mi mapa
y mi camino,
de ida y vuelta,
por los lugares más y
por los lugares menos.

No te pedí
porque no te sabía
y ahora que te sé
te pido conmigo
sólo un día más
todos los días.

Y qué bonito fue

perderme en la vida

y encontrarme en ti.


¿Cierto?

Llego en 20 minutos. Ok, son 14 estaciones y se demora casi que 1’30”  por cada estación, así que debería llegar en 20 minutos. La cosa es que en la estación número 12 se sube ella. No entienden lo importante que es, así que le daré más importancia con el lenguaje paraverbal: se sube Ella… Ella ¿Se fijan? Ella: de unos 20 años, de pelo castaño, con la partidura más o menos a un costado, mejillas perfectamente tiernas (tienes que verlas para entender a qué me refiero), ojos color miel, nariz respingada y labios perfectos para besar (sí, también tienes que verlos para entender). Ella: que usa, pantalones ajustados, un abrigo color beige y una bufanda que no dejan ver más abajo de su mentón. Ella: que se siente como cautivadora, que me cautivó. Ella: que se sube al metro, mira en rededor, a mí, en rededor de nuevo, a mí de nuevo y decide pararse a mi lado… como si nada. Como si escuchar música fuera muy interesante, como si observar las puertas cerrarse fuera más importante que yo. ¿Se fijan? Es evidente que Ella es “el sueño”, y lo sabe. Es evidente que le quiero hablar, nos miramos a los ojos cuando entró; ella es como yo. ¿Por qué se iba a parar a mi lado si no era para que le hablara? En fin: Ella está ignorándome como si fuera un gobierno y yo las demandas sociales.

 Quiero hablarle. Debo hablarle. ¿Cómo lo hago? No puedo –estación número 11–. No puedo. Sí puedo. Me giro y… no puedo. Está escuchando música y es muy, muy incómodo sentir que interrumpes a alguien. Pero es Ella, así que debería arriesgarme y listo. Arriesgarme y ver qué pasa. Me giro de nuevo (¡Sí puedo!) en su dirección, la miro y descubro que me estaba mirando, siento cómo me sonrojo. Ok. Gírate al frente y respira con calma. Inhalo, exhalo, inhalo, exhalo… –estación número 10–. Miro a la gente bajar y siento un ajetreo en mi brazo; noto que se me pone rígido el cuerpo, la piel de gallina. Ella se baja aquí. Miro con cierta desesperación hacia su lado y noto que no, que sólo estaba buscando algo de su bolso; una manzana. Aún tengo tiempo, pero me doy cuenta de que tal vez son menos de 15 minutos, de que ella se podría bajar en cualquiera de las que quedan antes de la mía, y de que eso podría ser el final de todo. No quiero pensar que será así, pero de todos modos debo asumirlo como una posibilidad. Me miro en el vidrio de la puerta, lo uso de espejo y me acomodo un mechón de pelo tras la oreja mientras la miro.

 Pasaron 3 estaciones  (ahora vamos en la 6) y no le hablé. Pasa que en la 8 baja mucha gente, porque es de combinación con otra línea, y siempre quedan asientos vacíos. Entonces, cuando estábamos en la 8, después de que ellos bajaron y dejaron asientos vacíos, Ella miró en mi dirección (estábamos muy cerca, asumí que me miraba a mí), hizo un ademán como de sacarse los audífonos (ya saben, manos a la cabeza) y luego se arregló el pelo y se encaminó a un asiento que estaba dos metros por detrás de mí. ¿Qué se cree? Me ha lanzado fintas todo el viaje. 

–Estación número 5– Ella sigue ahí; sentada con su música y su manzana. La miro y me mira, y no fingimos que es casual ni que miramos a otra parte: nos miramos a los ojos por más de 13 segundos (pero menos de 14) y luego aparta la vista, así que yo hago lo mismo. Lo hacemos unas 3 veces y ya estamos en camino a la estación número 2.

Son 3 minutos.  ¿Qué puedo hacer en 3 minutos? Podría sólo pedirle su número de celular, meto la mano buscando mi celular para decididamente pedirle el suyo... pero no lo haré. No tiene lógica: me atrae de sobremanera y no entiendo por qué.  ¿Qué puedo hacer? Podría ir, robarle un beso y después bajarme. Creo que sería suficiente para mí  ¿o no? –estación número dos – Me volvió a mirar ¿será que sabe que es mi momento de bajar? ¿Por qué no se saca los audífonos? ¿Será que pararse a mi lado fue su seña para que le hablara? No entiendo nada.

Estación número  uno.

La miro a los ojos por últimas vez; dos segundos y nada más. Luego miro en frente y salgo del tren. Se inicia el cierre de puertas. Espero a que estén completamente cerradas y me doy vuelta hacia el tren. Allí está, mirando por el vidrio. Me mira, indudablemente me mira a mí. Lanza un beso y luego mira hacia otro lado, como queriendo darme a entender que eso es todo, que la olvide y que ella me olvidará. Ok, puedo con eso. ¿Cierto?