Esteban se suicidó la noche de año nuevo, un poco después de las 00:00. Recuerdo que aún sonaban los fuegos artificiales cuando me avisaron que se había disparado. Esa noche yo estaba en una fiesta y había bebido un poco, así que en el momento mismo sólo atiné a reír y reír; primero estrepitosamente y luego me fui calmando hasta empezar a llorar.
Su cuerpo desapareció de la morgue esa misma noche y no se supo más de él.
De eso ya fueron tres semanas , y por eso me demoré un poco en sorprenderme cuando vi que me llamaba su número al celular.
- ¿Aló?
- Eh, José Luis, viejo, ¡qué gusto escuchar tu voz!
- ¡¿QUIÉN HABLA?!
- ¿Cómo que quién habla? Esteban, el mismo de siempre.
- No me jodas, Esteban murió; ÉL SE MU RIÓ.
- José Luis, no seas tonto. Todos saben que en año nuevo los fuegos son artificiales.
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