jueves, 29 de mayo de 2014

30 tipos de blanco.

No porque algo cambie tiene que ser para mejor, tampoco lo fue todo tiempo pasado. El bien y el mal coexisten en nosotros como nosotros coexistimos en la sociedad. Caerse dos, tres o 29 veces por la misma piedra puede pasar (y, de hecho, pasa). Probablemente terminen con su pareja actual en menos de un año, y si es que. Sus amigos de hoy tal vez sean "alguien a quien solía conocer" mañana. No por hacer su mejor esfuerzo les irá bien. No siempre serán más fuertes que la sociedad. Muchas veces se equivocarán y no podrán reivindicar su error. Herir a alguien tiene sus costos, aunque nos arrepintamos (y lo demostremos), muchas veces no habrá vuelta atrás. Hay cosas que duelen, aunque queramos que no. El amor, la voluntad y el trabajo son potentes, pero hay cosas que simplemente son invencibles (la muerte, por ejemplo). El dinero no da la felicidad, pero la pobreza tampoco. No eres tan inteligente, ni tan tonto, ni tan lindo, ni tan feo, ni tan distinto, ni tan igual al resto como crees a veces. Seguir cuando las cosas no son lo que esperamos, cuando estamos mal y cuando no queremos más batalla, sólo por seguir, es un error garrafal; porque podríamos arrastrarnos hacia el centro de una vorágine de dolor sin salida. Se puede amar sin ser amado como se ama, pero ser amado de todas formas, o no ser amado de ningún modo.
En resumen: no por llenarse la cabeza de frases lindas y bien hechas pueden esperar que la vida no los bote y los azote.
Pero, pero, pero... Pero uno siempre puede caerse, levantarse, aprender, ayudar al de al lado si es que puede, llorar cuando lo siente, reírse con estruendo si así nace la risa y sonreír cuando se quiere. Se puede asumir que la vida tiene altos y bajos, que las utopías no existen y que no existirán, pero que eso no es impedimento para sentirnos bien ahora, o mañana. Por favor, no cedamos ante utopía ni ante la distopía, porque la vida no es ni blanca ni negra; nada lo es (¡los esquimales distinguen hasta 30 tipos de blanco!).

domingo, 25 de mayo de 2014

Siempre

Porque nunca nada dura por siempre
siempre sonaba a poco tiempo
hasta que me di cuenta
de cuánto tardaría en olvidarte.

viernes, 23 de mayo de 2014

Si tienes que elegir.

No elijas al bueno porque es bueno
porque su amabilidad y decencia
son el requisito de tu paz
y del futuro que algún día esperas.

Ni elijas al malo por ser malo
porque sus aventuras y demencias
son la energía que te activa,
porque él te prende y excita.

No elijas tampoco a tu alma gemela
porque son el uno para el otro
porque pasarán los días en equipo
y en perfecta sintonía.

Ni me elijas a mí
que te quiero como se quiere
al amor de la vida
y que jamás te olvidaría.

No me elijas a mí
que no estoy ni aquí ni allá
que te doy mi compañía
aun cuando nunca serás mía.

En resumen: no elijas a nadie.
No tienes que elegir, tienes que sentir
tienes que necesitar y querer
para un día o mil en la vida.

Porque si eliges no es amor
porque si eliges es una opción
y nadie elige enamorarse
porque tu corazón te obliga.

Y si pudieras elegir
entre el bueno, el malo,
tu alma gemela o yo;
elige al que te haga feliz.

jueves, 22 de mayo de 2014

Mis fantasías de amor son eso y nada más, fantasías. Porque tú lo quieres y él te quiere. Porque son el uno para el otro. Porque no hay forma de cambiar que se quieran tanto. Porque él es para ti y tú eres para él. Así es la vida y así hay que enfrentarla; no puedo dejar de quererte como no puedo dejar de sufrir por ti. Podría aceptarlo y dejar de sufrir, claro, pero si lo aceptara no te querría entonces como digo que te quiero. Porque el amor no pide permiso y yo tampoco, permiso para quererte, para extrañarte aun cuando no hace frío, para soñar contigo, para verte a la distancia... aunque no veas lo que mis ojos gritan cuando me miras de vuelta.

domingo, 11 de mayo de 2014

Misiva para tu paz.

 Se ve la felicidad en tu cara. El cielo es gris, el sol no brilla y se ve la felicidad en tu cara, como una antípoda a lo malo de la vida. No es poner la otra mejilla ni mucho menos, es saber enfrentar la vida y sus vicisitudes de la mejor manera. Puedo ver tu historia, o parte de ella, en tus ojos que brillan. Son tus dientes perlas blancas y son tus ojos el mar; pero tus dientes no son blancos ni tus ojos son azules. Eres tú, que das la impresión, no de alguien que lucha, sino, de alguien que vive en paz. Eres la causa de mis ganas de vivir mejor. Puedo ver que quieres ser lo mejor posible por ti, y de ahí a ser lo mejor posible para el resto de nosotros hay poco más de un paso.
Gracias por tu semblante en este día; tu semblante que merece loas y odas, pero sólo tengo estas líneas.
 No es verdad, ángel de amor, que es ésta una apartada orilla del fin del mundo. Porque lo era y ya no lo es; porque, no sé cómo ni sé cuándo, de repente, gracias a ti, esto es el centro del universo.
 Y, aunque sé que no se ve de ese modo, este podría ser el día perfecto. El día en que mis días grises son nimios si siento tu respiración en la mía, si respiro en tu boca, si tus labios me tocan.


viernes, 9 de mayo de 2014

No puedo dejar de quererte más de lo que puedo dejar de respirar.

Así como no puedo
dejar de respirar
quiero que sepas
que no puedo y no quiero
dejar de quererte.

Y si un día no te veo
¡qué mal día es ése!

Y si tu pregunta es
de dónde viene mi amor
viene de lo que me das
cuando eres tú
cuando estás conmigo.

Tienes un poder sobre mí
que no se rompería
ni aunque en eso se me fuera la vida;
y he querido varias veces romperlo

Porque, amor,
se me va la vida
en cada suspiro
que no das por mí.

domingo, 4 de mayo de 2014

Aunque el tiempo nos borre
como el oleaje borra
una carta de amor en la arena
quiero decirte que
incluso hoy, pese al tiempo
si miro al cielo, pienso en el amor,
y si pienso en el amor, pienso en ti:
miro al cielo y pienso en ti.

El cielo no es otra cosa que
un retrato de tu inmensidad.
Es decir: miro al cielo
y no pienso en ti.
Es el proceso inverso de mirarte
y ver el cielo.