Mis fantasías de amor son eso y nada más, fantasías. Porque tú lo quieres y él te quiere. Porque son el uno para el otro. Porque no hay forma de cambiar que se quieran tanto. Porque él es para ti y tú eres para él. Así es la vida y así hay que enfrentarla; no puedo dejar de quererte como no puedo dejar de sufrir por ti. Podría aceptarlo y dejar de sufrir, claro, pero si lo aceptara no te querría entonces como digo que te quiero. Porque el amor no pide permiso y yo tampoco, permiso para quererte, para extrañarte aun cuando no hace frío, para soñar contigo, para verte a la distancia... aunque no veas lo que mis ojos gritan cuando me miras de vuelta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario