domingo, 27 de octubre de 2013

Razones para no dormir

No duermo cada noche
y sólo parpadeo
con ganas y fuerte.
Y no te extrañes porque
parpadeo tres veces

al principio pienso en ti
en tus ojos grandes
en tus ojos lindos;
mirada dulce
¡de caramelo!
unos ojos
más bonitos que el cielo
en tus ojos quietos
en los ojos aquellos
que me muestran tu alma
que me dan sosiego

parpadeo de nuevo
y en este momento
ya no estoy tenso
son tus manos ahora
que me paran el tiempo
entiendes, es tu mano
cuando me la das,
tu mano y
nada más falta;
nada más

parpadeo al final
y eres tú completa
de tu cuerpo a tu boca
de tu boca a tus besos
de tus besos a tu lengua
de tu lengua a entenderte

no llego tan lejos
pero hasta donde llego me basta
para saber que de noche
esas en que no duermo
a tu lado
son el momento y
el lugar correctos
esos que
debieran ser
eternos.




"Ella me daba la mano y no hacia falta más.
Me alcanzaba para sentir que era bien acogido.
Más que besarla,
más que acostarnos juntos,
más que ninguna otra cosa,
...ella me daba la mano y eso era amor". Mario Benedetti, La tregua.


"Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.

Lo que me gusta de tu lengua es la palabra". Julio Cortázar. 

sábado, 19 de octubre de 2013

amor, examor

Y la pregunta no es
si me extrañas
es si extrañas ser mi algo
que yo sea tu algo
si extrañas no ser extraños
y, por eso,

es
si no extrañas las risas y los saltos
los gritos, los pitazos
y si no quieres perdonarme
que hace un buen tiempo
tuve la malaventura
de fallarte

no es si me piensas
es si nos piensas
porque amor, examor
éramos uno cuando hablábamos
de los dos
porque amor, examor
somos dos queriendo ser uno
cuando hablamos desde el corazón




viernes, 18 de octubre de 2013

Digamos un sueño.

 Una de las cosas más raras que me ha pasado ha sido verte aquí, digamos que aquí es un sueño, digamos un sueño. Podríamos decir -podría, porque soy sólo yo-, que eres la chica de mis sueños (o tal vez eres un chico y no lo noto porque mi mano no se ha deslizado por ahí por donde se nota el sexo de la persona, la manzana de adán -a que esperabas que dijera pene-). En fin, digamos -digo- que eres la chica de mis sueños, que me creo el cuento, que te miro, me miras, camino hacia ti, que de fondo suena Sex Bomb y que el viento hace que se nos mueva el pelo (siempre con estilo, siempre con ritmo, siempre sensuales), que entonces cuando llego hacia ti me miras, te miro, nos miramos, etcétera, y, después de toda esta parafernalia, te hablo y Cómo estás, y a qué te dedicas, y no me digas, un primo político en segundo grado salió con un tipo cuyo hermano estudió eso ¿En serio? No, y oye, no te he dicho hola, así que hola, Hola y Cómo te llamas, y me respondes un nombre inventado, Y tú cómo te llamas, así que invento un nombre también, porque aquí hay un acuerdo tácito sobre no decir nuestros nombres. ¿Quieres un café?, Bueno, Vamos.

En el café entiendo que no entiendo, que estoy -estamos- jugando un juego que no sé jugar y que, por lo tanto, no sé cómo ganar, y entonces tú ganarás al final; creo. Oye, mira, no es que esté aburrido, pero eres aburrida y no es que te hayas vuelto aburrida, es que tal vez siempre lo fuiste, pero no me di cuenta porque Sex Bomb y porque el sueño y te miré y me miraste. Como aburrirse no es algo que pase en digamos un sueño, me pregunto si te gustará el teatro, pero preguntarme no sirve de nada ¿te gusta el teatro? Me encanta, Pues anda, que yo tengo cosas que hacer ahora. 

Creo que más enojado debería estar yo de lo que estaba ella, después de todo no es un sueño, no era un juego, y su nombre no era inventado... ¿por qué las mujeres mienten tanto?


lunes, 14 de octubre de 2013

Quiero ver si hablando de ti

Quiero ver si hablando de ti
se me pasan las ganas
que te tengo y no se quitan
más que ganas es quererte
quererte como eres,
quererte muy cerquita

Quiero ver si hablando de ti
si antes de hablarte te pienso
si cuando te pienso luego existo
luego de hablarte luego existes
si de existir puedo aniquilarte
y no tu tú misma, sino tú
tú en mi cabeza
que me haces daño

Quiero ver si hablando de ti
se me quitan los celos
se me quita la rabia
de saberte ahí o allá
nunca acá
feliz, enamorada, excitada
y no conmigo.

Quiero ver si hablando de ti
se me agotan las cuerdas vocales
se me vacía el cerebro
si se me acaba el agua
y dejo de llorarte
dejo de pensarte
si sales y no entras de nuevo
si no me quedas ni en recuerdos.

Quiero ver si hablando de ti
te creo en versos
si viéndote así
dejo de quererte tanto
y empiezo a extrañarte menos
porque estar aquí
pensándote y no viviéndote
es morir lento
como si cada espiración
fuera un eterno sufrimiento.

Quiero ver si hablando de ti
si te convierto en palabra
si palabra eres
si te lleva el viento.

martes, 1 de octubre de 2013

Ven aquí.

Mira que venir
a estar así
tan cerca, tan cerquita
y no abrir los ojos
y no darnos cuenta:
estamos tan lejos
de estar solos.

Justo pasabas por aquí
justo giré mi cabeza
cuando no seguiste de largo
(me) miraste a la izquierda
miré tus ojos
después vi tu sonrisa,
y en eso
vi otra cosa.

Todo eso
y seguíamos,
como haciéndonos los tontos
como no entendiendo.
Así, como si nada;
pero todo.

Aunque es tan claro,
lo bien que calzamos
lo lindo que te siento
lo mucho que te pienso
lo tanto que te quiero.

Exactamente
justo ahora, en este momento
miles y miles se dan la mano,
tal vez un abrazo.

Ven aquí

Muchos, justo ahora,
se están dando un beso,
y tú estás al frente mío,
y tu mano que me toca
y tu aliento me provoca.

Ven más cerca.

Que, sobre los besos,
el primero es el que más cuesta
(es el único que cuesta)
después tú y yo
quién sabe qué cosas vienen
después entre tú y yo.

Un poco más cerca

Quiero conocerte
nunca terminar de hacerlo
que nunca seas conocida
y siempre conociendo.