Creé una lengua que sólo yo conozco, y he ahí todo el drama que se generó cuando le dije a ellos. Me dijeron que, si no comunicaba a alguien más (¿para qué quiero a alguien más?), entonces esto no servía de nada, que era una pérdida de tiempo y que bla. ¿Qué van a saber ellos? No me comunica con nadie, mi lenguaje sólo busca que yo pueda expresar lo que quiero expresar pero no quiero decir a nadie, busca morir conmigo, eventualmente, y dejar sólo un registro con letras conocida en palabras indescifrables, para joder un poco a quien quiera descifrarlo.
Pero mi lenguaje tiene un pecado propio de mí y que, tal vez, le da un toque especial: no inventé ninguna palabra, simplemente tomé palabras del español y les asigné algún otro significado (quiero acotar que los nuevos significados son totalmente lógicos si se conoce la historia de mi vida como la conozco yo, pero obvia todas sus raíces etimológicas), en el fondo fue un juego para poder hablar solo sin que nadie entienda lo que digo (no lo controlo, hablar solo es mucho más esclarecedor que cualquier otra cosa).
Ya que seré su único hablante y traductor, podríamos decir que mi lengua nació muerta y morirá sin haber vivido.
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