Una bomba. No hay nada más fácil que poner una bomba. Motivos sobran (para algunos), el método es fácil, y sólo falta conseguir la bomba -aunque en la deepweb hay de todo: desde manuales hasta contactos-... bueno, también falta (o sobra) moral; pero es un detalle.
Estoy en el metro y pienso en poner una bomba, ¿por qué? Porque puedo. El mismo motivo de mierda por el cual bravucones golpean a los débiles: porque pueden. El mismo motivo por el cual gastamos plata en cosas que no necesitamos: porque po de mos. Mi motivo no es tanto de opresor como de aburrido. Entonces acá estoy: en el metro, pensando en cómo pondría una bomba. Creo que en primer lugar, si quisiera causar mucho daño, si lo hiciera porque realmente quiero ser un terrorista, lo haría en el la hora peak. Lo haría en una estación de combinación un viernes a las seis de la tarde. Sí.
Tal vez dejaría un indicio de que pondré la bomba. Una carta o un mensaje por Internet (desde un cyber). Nunca una llamada telefónica ni nada por el estilo. Lo haría quizás una media hora antes, para ver si reaccionan y suspenden el servicio en pleno o qué. Luego, si efectivamente lo hicieran, si lo suspendieran, lo haría el viernes siguiente. Dejaría un acertijo, si se me ocurriera uno pertinente; y si no, dejaría una señal confusa: "metro bomba viernes", aclarar ni el metro, ni la bomba, ni el viernes en particular.
Si me preguntan cómo lo haría, creo que bajaría en una estación cualquiera, tomaría el metro, dejaría mi mochila con la bomba bajo un asiento un par de estaciones antes de la combinación, encendería la bomba con un cronómetro de cuatro minutos, sacaría una mochila de repuesto igual a la primera, y saldría con ella en la espalda (asumo que nadie se daría cuenta de que pondría la bomba, ya que planearía fingir que busco algo en la mochila). En el fondo es bastante simple, y eso me hace pensar dos cosas:
a) La sociedad realmente es muy confiada y no cree que haya tantos terroristas.
b) Revisar a cada pasajero haría del servicio algo muy, muy lento.
De todos modos, no tengo motivos para poner una bomba, y no sé si podría matar a tanta gente junta. Pero es más fácil poner una bomba que detectar una. ¿Será que volverse una mente criminal es una profesión rentable?
¿Y qué pasa si una bomba colosal no cabe en una mochila?
Estas divagaciones e ideas me asaltan cuando veo a un tipo que dejó su mochila en el piso tren salir por la puerta... y luego veo cómo ésta se cierra. ¿Debería alarmarme?
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