miércoles, 10 de septiembre de 2014

Chile: un país de gente rara.

No, no es del 11/9/73 (de eso mucho se ha hablado y mucho se hablará).
Chile es un país muy, muy raro. Literalmente hablando: su geografía de por sí es muy, muy rara. Largo y angosto; muchas latitudes y pocas longitudes. Aislado de todos los países colindantes por un cordón montañoso que se impone alto y macizo; orgulloso de sí en toda su extensión, albergando riquezas incuantificables, descubiertas y explotadas; o por descubrir y explotar (porque así es Chile). Tiene un clima que, asimismo, es tan variado como podría ser (para qué decir aquí lo que todos sabemos). Verso y prosa se han escrito sobre la geografía de Chile; motivo del arte y del interés científico en tal magnitud que no cabe en mis líneas ni un pobre y escaso resumen.
Pero la gente de Chile, eso sí que es raro... y políticamente hablando quiero tocar sólo un punto: cómo asumir ideologías políticas. Pero éstas vienen de gente. Gente principalmente individualista (aunque las repetidas emergencias nacionales demuestran lo contrario; y son lindas excepciones), que se ve día a día en una masa de individualismo. Nadie "cede el paso", si podemos decirlo así, o lo ceden sólo a sus iguales. Lo cual es peor, porque somos selectivamente "buenos vecinos". Un país tan raro, tan indiferente al día a día -hasta que se acumula, explota y se vuelve emergencia- que me llega a dar pena (siempre hay excepciones).
Y aquí viene la coyuntura que quiero tocar: ¿Cómo elige el chileno promedio su ideología? Con una asociación básica: origen socioeconómico. El pobre tiene que ser compañero del PC (y del PS si amarilla un poco) o anarko. Locos, corruptos y todo, al pobre tienen que simpatizarle los partidos que apoyen al pobre (porque el "espíritu de comunidad" del chileno es conveniente si y sólo si es recíproco y la comunidad le favorece a él). La clase media oscila entre el PS y RN (dependiendo de qué tan clase media seas), y la clase alta entre la DC y UDI. Pero esto conlleva anteriormente una cosa: con qué grupo socio-económico se identifica. Ésa es la premisa, y de ahí seguimos a lo anteriormente expresado. Si eres pobre tienes que ser de izquierda porque así te verás beneficiado. Si eres clase media tienes que tender al centro -y los huevos, porque a la clase media no le dan nada y le exigen todo- y si eres rico tienes que ser de los partidos que apoyen que sigas siendo rico. Pocos buscan una ideología porque realmente les parezca lo mejor para el BIEN COMÚN DE LA SOCIEDAD. Tenemos, principalmente, una cultura del ganar/perder, donde yo gano y tú pierdes o viceversa. ¿Ganar-ganar? ¿para qué? ¿para quién?
Si eres rico y medio rojo, abajista. Si eres pobre y facho, arribista. Porque, en Chile, identificarse con algún partido político lleva implícito identificarse con un estatus socioeconómico.
Esto sí que es raro.

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