lunes, 6 de octubre de 2014

Puedo escribir

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Porque una noche de estrellas, tal como ésta,
fue la noche en que sentí tu voz recorrer
de arriba abajo, mi médula espinal, por vez primera.

Una noche como ésta también fue cuando
sentí un gélido adiós venir de tu cálida voz.
Gélido como antítesis de lo que éramos...
y entendí lo que era tener frío, frío de verdad.

Pero enfocarme en lo bueno será mi proeza
porque en lo malo se enfoca cualquiera:
Voz cálida que me llegaba al pecho entero
desde tus labios rojos; para nunca partir.

Y aquí sigue, aun cuando te fuiste.
Cuando todas las que vinieron después
de ti se fueron y no volvieron; y cuando yo me fui
también
desde entonces aquí sigue: tu beso cálido
tu mirada cuando era mía, para mí.

Ahora que no estás, y yo estoy por irme
quiero escribir un verso alegre
en honor a tu voz cálida, a tu beso penetrante
y a tu mirada cuando era para mí.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario