Siempre no es suficiente para decir
cuánto te amo, y cuánto te amaré.
Tengo que amarte, amor, tengo qué.
Si algún día no estás, y no estarás;
si algún día no estoy, y no estaré;
necesito decirte aquí y ahora
para que recuerdes siempre:
No me obligas ni te obligo,
y somos uno. Irresoluble,
indiscutible, innegablemente uno.
No puedo dejar de amarte
ni aunque deje de respirar.
Si la muerte era barrera, no lo es más.
Volveré desde el infierno
en sus nueve niveles
volveré desde el medio hacia arriba.
No quiero trascender, sino por ti.
Moriré cuando tú me olvides, ni antes ni después.
Si alguna duda queda,
de lo que quiero decir:
tu amor me hace libre,
tú me haces bien.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario